El mercado inmobiliario en Perú proyecta un crecimiento sostenido para 2025, impulsado por una recuperación macroeconómica sólida, un aumento en la inversión tanto local como extranjera y la transformación estructural del sector. La alineación de estos factores permitirá superar desafíos clave, como la disponibilidad de financiamiento, la regulación del suelo urbano y la adopción de nuevas tendencias en infraestructura y sostenibilidad.
El país cerró 2024 con una recuperación significativa de su PIB, alcanzando un crecimiento del 3,3% tras un periodo de desaceleración global. Para 2025, se proyecta una variación anual positiva del 4,0%, respaldada por proyectos de inversión pública y privada. Se prevé una inversión superior a USD 16.000 millones entre 2025 y 2026 en infraestructura y desarrollo urbano. Además, una inflación controlada dentro del rango objetivo del 2% – 3% que fortalecerá el poder adquisitivo y el acceso al crédito hipotecario, mientras que la reducción progresiva de tasas de interés facilitará la adquisición de viviendas y promoverá nuevos proyectos inmobiliarios. Se espera una mayor estabilidad en las expectativas de inversión, fortaleciendo la atracción de capital extranjero, como se observa la tendencia en el gráfico 1.

Uno de los mayores desafíos en los últimos años ha sido la volatilidad en los precios de materiales de construcción. Desde la disrupción en las cadenas de suministro globales en 2020, los costos de construcción han mantenido una variación anual del 4,8% en promedio. Sin embargo, a partir de 2024, se ha observado una desaceleración en este incremento, con una variación de apenas 0,1% en enero de 2025, lo que marca una estabilización clave para el desarrollo de nuevos proyectos.

El crecimiento urbano en ciudades como Lima, Arequipa y Trujillo enfrenta un problema estructural, la escasez de suelo disponible para construcción. Factores como la complejidad en la obtención de permisos, la falta de infraestructura en áreas de expansión y los elevados costos del suelo restringen el desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios. Asimismo, el acceso a crédito hipotecario sigue siendo un reto para gran parte de la población, a pesar de la reducción de tasas. En este sentido, el sector financiero ha promovido alternativas como fondos de inversión inmobiliaria y FIBRAs, los cuales han experimentado un crecimiento del 2,27% en activos administrados en 2025, según la Asociación de Administradoras de Fondos del Perú.
El sector de oficinas muestra signos de reactivación tras un período de sobreoferta post-pandemia. El distrito de Magdalena se posiciona como una alternativa competitiva frente a la escasez de espacios en distritos tradicionales como San Isidro y Miraflores. Actualmente, se encuentran en construcción cuatro proyectos clave que suman 64.520 m², reflejando una creciente demanda por espacios más flexibles y modernos.
El segmento industrial será uno de los grandes protagonistas del crecimiento inmobiliario en 2025, impulsado por la apertura del Puerto de Chancay, el más grande de Latinoamérica. Se estima que el puerto manejará una capacidad anual de 1,2 millones de contenedores y 6,1 millones de toneladas de carga general, consolidando a Perú como un hub logístico clave en la región. Esta infraestructura atraerá inversiones significativas en parques industriales y centros logísticos en zonas como Callao, Lurín y Huachipa, donde la demanda de espacios industriales crece a un ritmo acelerado.
El mercado residencial en Perú está evolucionando hacia proyectos más sostenibles y tecnológicamente avanzados. La demanda por viviendas con certificaciones LEED y EDGE ha aumentado un 30% en los últimos tres años, evidenciando un cambio en las preferencias de los compradores hacia propiedades más eficientes y con menor impacto ambiental. Asimismo, la digitalización de procesos inmobiliarios ha tomado relevancia. Se espera que en 2025, más del 60% de las transacciones de compra y renta de propiedades en Perú se realicen mediante plataformas digitales, incorporando tecnologías como big data, inteligencia artificial y blockchain para agilizar trámites y mejorar la seguridad en las operaciones.
Desde MTS, se proyecta que 2025 será un año clave para el crecimiento del sector inmobiliario en Perú, impulsando nuevas inversiones y consolidando la transformación del mercado. La estabilidad de los fondos de inversión y su tendencia de crecimiento continuo refuerzan un panorama optimista para el desarrollo de proyectos innovadores y sostenibles.
El mercado se caracterizará por una diversificación estratégica y la adopción de tendencias clave para su evolución. Destacan, en particular, los desarrollos de usos mixtos, la digitalización de los procesos inmobiliarios, la integración de criterios de sostenibilidad y tecnología, y la capacidad de adaptarse a las nuevas dinámicas de vida urbana. La capacidad del sector para abrazar estos cambios definirá su competitividad y éxito en el futuro próximo.
Nicolás Fernando Santafé G. – Analista de consultoría e inteligencia de mercados – MTS Consultoría + gestión.


